Si has pasado horas en el gimnasio tratando de perder peso, probablemente sepas que la piel flácida puede ser un efecto secundario del paso del tiempo muy común. La piel flácida, tanto en la cara como en el cuerpo, a menudo se asocia con la pérdida de grasa.

Si bien cualquier persona puede tener la piel flácida, es más probable que ocurra en las personas a medida que estas envejecen. Las personas que han perdido una cantidad significativa de peso también son más susceptibles. Incluso ciertas condiciones médicas también pueden ser la causa.

La piel flácida puede ser difícil de tratar desde casa, pero existen opciones para la piel que pueden ayudar, desde productos de venta libre hasta soluciones en centros estéticos especializados.

¿Qué causa la piel flácida? 

La piel firme puede estirarse y volver a colocarse en su lugar fácilmente. Cuando la piel pierde esta capacidad, comienza a ceder. La piel flácida puede aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. Las áreas comunes donde puedes ver piel flácida incluyen:

  • Párpados.
  • Cara.
  • Papada.
  • Barbilla.
  • Cuello.
  • Parte inferior de los brazos.
  • Estómago.

Hay varias causas de piel flácida. Por ejemplo:

Envejecimiento

A medida que la piel envejece, pierde dos proteínas importantes fabricadas en la propia dermis. Estas son la elastina y el colágeno.

Como sugiere su nombre, la elastina aporta elasticidad a la piel. Proporciona una piel firme con la capacidad de recuperarse cuando se estira. El colágeno, por su parte, es producido por fibroblastos. Cuando la piel está tensa y firme, tiene colágeno suficiente. El colágeno está compuesto por fibras de construcción compacta que ayudan a la piel a mantener su estructura y firmeza.

Tanto la producción de elastina como de colágeno disminuyen a medida que las personas envejecen. Estas dos proteínas también pueden deteriorarse por factores externos con el tiempo, como:

  • Exposición a los rayos UV.
  • Contaminantes en el medio ambiente, incluido el humo de cigarrillos.
  • Ciertos factores de estilo de vida, como una mala alimentación y beber alcohol en exceso.

Exponerse demasiado al sol y no cuidar tu piel o tu salud puede acelerar el proceso de envejecimiento de la piel. Esto puede hacer que la piel se vea flácida y arrugada a una edad más temprana.

Pérdida de peso

Contar con sobrepeso durante un período prolongado puede dañar las fibras de colágeno y elastina de la piel. Esto hace que sea más difícil que la piel se recupere cuando pierdes peso. Si pierdes una cantidad significativa de peso, la piel de tu cuerpo, incluida la de tu cara, puede verse algo más flácida.

Es más, resulta más probable que la piel flácida se produzca cuando la pérdida de peso es rápida, como después de dietas muy estrictas, enfermedades o tratamientos quirúrgicos de liposucción. En algunos casos, estos procedimientos de pérdida de peso pueden convertirse en una gran cantidad de piel flácida que acabe colgando de tu cuerpo.

Dado que la piel más joven se recupera más fácilmente, la edad en el momento de la pérdida de peso también puede influir en la flacidez de su piel.

El embarazo

Es común adquirir cierto grado de piel flácida después del embarazo. El cuerpo de una mujer aumenta y su piel se estira a medida que crece el bebé en su interior. Las mujeres que tienen bebés múltiples, como gemelos o trillizos, pueden ver más piel flácida alrededor del abdomen que aquellas que tienen un solo bebé. La edad materna también puede influir: cuanto más joven, seguramente la flacidez sea más leve. Tras el embarazo, el estallido de hormonas también se relaja, por lo que se pierde jugosidad en la piel del rostro y esta puede volverse más flácida y apagada.

Enfermedad

Hay algunas condiciones médicas que están marcadas por piel flácida. Uno de ellos es un subtipo muy raro de linfoma cutáneo de células T, conocido como piel flácida granulomatosa.

Las personas con esta afección ven un aflojamiento muy gradual de la piel de los codos y las rodillas en concreto, pero también deja sus secuelas en la piel del rostro y otras partes del cuerpo. La piel flácida causada por la piel flácida granulomatosa no suele responder bien a los tratamientos.

Síndrome de Ehlers-Danlos

Otra condición que causa piel flácida es el síndrome de Ehlers-Danlos (EDS), una enfermedad rara del tejido conectivo que es hereditaria. Las personas con EDS tienen un defecto en la producción de colágeno que se traduce en una piel flácida y apagada, y muy a menudo también se refleja en la cara.

Opciones de tratamiento para la piel flácida

Si te preocupa la piel flácida en tu rostro y cuello, hay algunas cosas que puedes hacer para reducirla o eliminarla.

El grado de flacidez de la piel puede variar, cuanto más grave, más difícil de eliminar será y su tratamiento deberá ser más drástico. A la hora de decidir entre las opciones de tratamiento, considera estos factores:

  • Las áreas del cuerpo donde se produce la flacidez.
  • La cantidad de flacidez.
  • La importancia que le des a la flacidez y cómo te afecte.

Si tienes una flacidez leve o si estás satisfecho con conseguir resultados modestos, existen opciones sencillas que puedes probar en tu rostro y cuerpo. Por ejemplo:

Ejercicio

La piel flácida del cuerpo causada por una pérdida de peso moderada o un embarazo se puede mejorar con el ejercicio. Cualquier movimiento que desarrolle masa muscular o apriete los músculos puede reducir la apariencia de flacidez leve de la piel. Por ejemplo:

  • Levantamiento de pesas o entrenamiento de resistencia. Hacer ejercicio con pesas, máquinas o bandas de resistencia ayuda a aumentar la masa muscular.
  • Pilates. Pilates utiliza movimientos controlados para tensar y fortalecer los glúteos, las piernas y los brazos.
  • Ejercicio facial. Existen ejercicios faciales que pueden reducir la piel flácida alrededor del mentón, la papada y el cuello. Es más, muchos practicantes del yoga creen que ciertos ejercicios son beneficiosos para reducir la flacidez de la piel del rostro, cuello y pecho. Una de las posturas más famosas para ello es “simhasana” (postura del león).

Suplementos

Seguramente puedas encontrar en herbolarios, farmacias o tiendas especializadas suplementos orales que contengan ingredientes como el colágeno y el ácido hialurónico para ayudar a reducir la flacidez de la piel relacionada con la edad.

Tratamientos tópicos

Las cremas, lociones y sérums que contienen ingredientes como el retinol pueden mejorar la elasticidad alrededor del área de los ojos y en la piel del rostro. Tanto los productos de venta libre como los medicamentos recetados pueden ayudar.

Los retinoides recetados, como la tretinoína y la retin-A, aumentan la producción de colágeno.

Otros tratamientos estéticos

Existen métodos más radicales para tratar la flacidez de la piel. En el caso del rostro y cuello es posible someterse al injerto de hilos tensores. Estos pueden funcionar de forma temporal sobre la piel, pero no solucionarán el problema de forma permanente.

Por otro lado, también puedes probar con soluciones inyectadas, como el famoso botox, el ácido hialurónico, o como nuestro tratamiento mediante bioplacenta. La bioplacenta aporta increíbles beneficios a tu piel, entre ellos, ganarás elasticidad y ayudarás a la piel con la renovación celular.

Cambios en el estilo de vida

Y por supuesto, si quieres conseguir cambios externos, debes empezar por dentro. Ser perseverante en la hidratación, usar protector solar y eliminar hábitos dañinos como fumar pueden ayudar a que tu piel se vea más fresca y menos flácida.

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